SEMINARIO DE CAPACITACIÓN PARA  INSTRUCTORES DE PLANTELES DE ENSEÑANZA DE LA POLICÍA NACIONAL.

CHARLA:”LA DISCIPLINA FORMAL: PERSPECTIVAS Y ALCANCES PARA LA FORMACIÓN POLICIAL”


INTRODUCCIÓN

La disciplina formal es un elemento relevante en la gestión de mando del oficial instructor.

Las instituciones con mando jerarquizado han hecho de la disciplina formal el soporte de su funcionamiento y desarrollo organizacional.

En este orden de ideas, se ha estimado dar a conocer y recordar determinados tópicos relacionados directa e indirectamente con la disciplina formal.

El tratamiento del tema es de carácter doctrinario, esto es, que esta orientado a los aspectos valoricos que deben adornar a todo oficial instructor y a su accionar en el terreno instrucciónal.

Con este propósito, se  expondrán diferentes conceptos estrechamente vinculados con la materia de desarrollar, cuyo objetivo central es proporcionar una guía, una orientación, en la difícil tarea de ejercer el mando, particularmente en el rol de instructor que corresponde asumir al oficial de la Policía en el ámbito educacional.

Se pretende también llamarla atención respecto a los aspectos formales que identifican a los miembros de la policía en el contexto de las demás instituciones del estado y también civiles, el correcto uso de las formalidades fortalecen las doctrinas y generan una imagen publica positiva de organización.

En síntesis, señalan continuación los principales puntos de la exposición:

1. La disciplina formal: de donde proviene

2. Características de la disciplina formal

3. La obediencia reflexiva con fundamento de la disciplina formal

4. Dualidad, don de mando, disciplina formal

5. Concepto de don de mando

6. La disciplina formal como soporte de una organización policial.

7. Mitos y deformaciones de disciplina formal

8. Acciones degradantes

9. El policía un soldado de la paz

10. Perfil del Oficial instructor y su ingerencia de en la disciplina formal.

11. El control en el mantenimiento de la disciplina formal

12. El sentido perfeccionista del oficial instructor.

13. La disciplina conciente como fin

14. El oficial de policía y responsabilidad en el mantenimiento de la disciplina formal.

15. Conclusiones.

LA DISCIPLINA FORMAL: DE DONDE NACE ?

La disciplina formal, desde el punto de vista del interés de una institución, policial es tomada de las organizaciones militare, por cuanto esta referida al conocimiento, adaptación y practica de la formas militares que son propias de estos cuerpos uniformados, es más, puede añadirse que el sistema es perfectamente aplicable a las instrucciones policiales.

El marco jurídico en el que se sustenta la disciplina formal en la policía Nacional esta dad en su Ley Orgánica, la cual señala que esta Institución policial  “es profesional, técnica, adscrita al Ministerio de Gobierno, organizada bajo el sistema jerárquico disciplinario, centralizada y única, para garantizar el orden interno y la seguridad individual y social en todo territorio Nacional.

CARACTERÍSTICA S DE LA DISCIPLINA FORMAL

En primer término la disciplina formal requiere de subordinación de los miembros de una institución aquellos elementos de la misma encargados de la dirección o comando.

Dicha subordinación se hace realidad a través de la obediencia que es fundamento en el que descansa la disciplina, y sin la cual, no podría concebirse la existencia de un cuerpo armado.

En segundo termino, disciplina formal esta fundamentada en la doctrina, esto es, en las Leyes y reglamentos que estructuran y dan funcionamiento a una Organización jerarquizada.

En tercer término la disciplina formal permite diferenciar a una organización civil de otra uniformada militar o de carácter Militar.

LA OBEDIENCIA REFLEXIVA COMO FUNDAMENTO DE LA DISCIPLINA FORMAL.

Se han estructurado diversas teorías respecto a la obediencia una de ellas es la denominada obediencia reflexiva que tiene su fundamento en la reiteración de la orden recibida.

Conforme a los postulados de esta teoría, el subordinado que recibe una orden debe examinarla; si la considera ilegal, no tiene la obligación de cumplirla por el contrario, debe representar a su superior la ilegalidad de ella; si este insiste en lo dispuesto, el subalterno debe cumplir la orden.

En esta concepción de la obediencia reflexiva predomina la condición razonadora o el buen Juicio del funcionamiento Policial por que en definitiva esto es lo que queremos de nuestro personal.

Una correcta aplicación de la obediencia reflexiva nos lleva a señalar por una parte que formemos elementos del mando el sujeto activo o jefe o el sujeto pasivo o subalterno debe, deben actuar dentro de la esfera de sus respectivas instituciones y con pleno conocimiento de la normativa Legal reglamentaria correspondiente a otras palabras el jefe de Omitir ordenes licitas, regables factibles de cumplir.

Enculatar y fortalecer estas capacidades en el subalterno es responsabilidad primaria del Oficial Instructor en el ejercicio de su Rol formador.

DUALIDAD: DON DE MANDO- DISCIPLINA FORMAL

Sui decimos que mandar es el arte de hacerse obedecer, encontramos en esta simple definición, una dualidad de elementos estrechamente relacionados: Mando o don de mando y disciplina formal, de tal suerte que uno es condición necesaria de otro, esto por naturaleza misma del hombre del ser relacionado individual; si no hay quien ejerza el mando en un grupo, difícilmente se lograra disciplina, y en otro sentido, no abra disciplina si no existe alguien que sea capaz de ejercer autoridad sobre el resto.

El don de mando por regla general no es algo innato: depende de los rasgos característicos que pueden desarrollarse en la aplicación de las técnicas que se pueden aprender. Es un arte que cualquier persona que tenga la capacidad mental y física y la integridad moral que se espera de un oficial o de un proceso continuo que comprende el reconocimiento, la adquisición y practica de los rasgos características básicos del don de mando y la comprensión y aplicación de principios y técnicas de don de mando

El don de mando eficaz es una totalidad que es el resultado de por que el jefe hace de todo aspecto que su trabajo y en su vida cotidiana contribuya a cementar los vínculos entre el  y sus subordinados y entre sus animados y los otros miembros de su grupo.

Que el jefe haga su papel de instructor, administrador o en consecuencia contribuya a la totalidad de sus relaciones o disminuye la misma la sencilla corrección a la más firme advertencia; un concepto momentáneo y completa y detallada, todas tienen en sí el poder de aumentar o disminuir la acción eficaz y la influencia personal que existe entre el jefe y su subordinados.

A modo de mayor explicación se puede señalar que el don de mando esta conformado por cuatro elementos fundamentales:

- Moral

- Pericia

- Disciplina

Como puede observarse, la disciplina forma parte del don de mando y que por consiguiente, si no hay disciplina no hay don de mando, entonces se confirma una ves más la existencia de esta dualidad: don de mando- disciplina formal.

DISCIPLINA FORMAL: SOPORTE DE UNA ORGANIZACIÓN JERARQUIZADA

La disciplina es un vínculo que permite al superior llevar a su gente la enseñanza y la orientación sobre las tareas a cumplir.

Una disciplina sana y apropiada otorga un estado de ánimo elevado. Por el contrario su reglamento transforma la deficiencia en desorganización

Nada no hay tan insidioso ni contagioso como burla deliberadamente las normas los reglamentos o el mando el jefe que inora estas faltas comienzan a perder su propia fe en la disciplina. Si tolera la impuntualidad, la falta de respeto o los malos modales subalternos, luego los aceptara en sí mismo si su superior hace lo propio, el mal se extiende en proporciones alarmantes y solo se salvaran del caos, los fuertes de voluntad y los firmes de carácter.

Es fundamental que la disciplina debe hacerse respetar en el grado que sea necesario para cumplir el contenido. Cuando se exagera, el    aniño de los subordinados decae.

Junto al anterior aparece como costumbre peligrosa, que indica falta de madurez, el adoptar medidas en contra del grupo por las por las instrucciones que puedan cometerlo de los componentes uno de sus componentes. Igualmente. Igualmente, es arriesgado intensificar la disciplina, en la medida que solo es necesario para las reacciones y descontentos.

El Mando no faculta al jefe para martirizar a sus subordinados por razones personales o por que sus conflictos privados influyen de modo negativo en buen juicio.

A cualquier otro sujeto el margen de la institución policial se le excusan estas debilidades, pero a un jefe de policía no se le aceptan, por cuanto el trata con hombres que podrían soportarlo y obedecer pero que legalmente no estarán y llegado el momento en que precise de su gente, esta no le responderá en medida en que necesite.

La autoridad debe imponerse por medio de la capacidad, realizase a través del respeto y mantenerse por medio del más elevado sentido de responsabilidad.

Las indicaciones de mala disciplina son las mismas que las revelan un bajo estado de ánimo y algunas varían desde una mala apariencia, su síntoma más leve, hasta la rebelión que su punto culminante, dependiendo de lo lejos que se aya dejado llegar la indisciplina.

Así podemos señalar que la disciplina depende de este vínculo invisible que que es el respeto mutuo entre superiores y subalterno. Y para que ese vínculo no se destruya, debe hacerse reflexible para así fortalecerlo.

En consecuencia, entendiendo el concepto de mando y el concepto de disciplina podemos señalar, sin temor a equivocarnos, que la disciplina  formal es efectivamente el soporte de toda la organización jerarquizada.

Es más, la disciplina formal y demás elementos doctrinarios de una institución policial, dan origen a UN ESTILO DE VIDA.

MITOS Y DEFORMACIONES DE LA INSTRUCCIÓN FORMAL

Concepción Belicista  de la instrucción formal

Se ha dicho que la instrucción formal que se aplica en la mayor parte de las policías uniformadas, incluyendo por su puesto, a la Policía Nacional, proviene de las organizaciones Militares.

Dado el carácter y la misión especifica que tienen los institutos Militares, la instrucción formal que practican es eminentemente belicista. Su objetivo es transformar al ciudadano en soldado; se trata de acondicionar a ese hombre para luchar para matar al enemigo y también para ser muerto. A través de esta disciplina  formal rígida se obliga al individuo- soldado a soportar el rigor y sufrimiento físico, a obedecer, siempre a obedecer, transformándolo en un objeto, en un entre más parecido a una maquina destructora.

Actos degradantes y vejatorios; negación de la disciplina formal

En la implantación  de la disciplina formal en la etapa formativa, es frecuente que los instructores incurran en deformaciones, apartándose considerablemente del espíritu y  doctrina de esta.

La praxis de instrucción nos muestra un largo listado de acciones carácter degradante de los instructores para con los alumnos o subalternos en proceso de formación.

Dentro de este listado podemos señalar por ejemplo:

- Apremios Físicos

- Castigos físicos que van mas allá de la capacidad de respuestas del alumno.

- El uso de la Grosería como medio de computación frecuente.

- Ridiculizar al subalterno ante el grupo, humillarlo

- Exagerar el castigo colectivo.

Todas estas acciones que constituyen una pésima forma de ejercer el mando no van permitir alcanzar el objetivo de una disciplina formal y como efecto colateral, esta modalidad de ejercer el mando va ha producir sentimientos y rencores en el personal subalterno generándose una fuente potencial consecuencias a interior de la organización, afectando consecuentemente en forma seria la disciplina formal, y en definitiva, la estabilidad de la institución, ya que así puede  desembocar en rebeldías y hasta en conatos huelguísticos o motines.

El policía; un soldado de paz

El estado armado le es al hombre una situación accidental, transitoria, estamos hablando indistintamente de un soldado o de un policía      

El arma como medio, necesita para su correcto uso, no solo un adiestramiento especial y constante, sino una disposición psicológica  y moral adecuada para auto justificar su empleo, puedo llegar a ser mortal para un tercero.

La lucha armada, existe  voluntades  encontradas que tratan de dirigir el triunfo  con empleo de la violencia, producida sustancialmente   por el poder físico o disuasivo de su arma. La derrota del contrincante es el acti final de sus acciones.

El hombre de armas, es aquel  que posee la aptitud para su eficaz empleo, radica en cualidades, conocimientos, técnicas  y habilidades  especiales, que por su continuidad, concierten al sujeto en profesional. Como tal, puede ser valorizado realmente en la acción armada, que cuando mas riesgos y dificultades ofrezcan, mayores serán los méritos y el prestigio y dificultades ofrezcan, mayores serán los méritos y el prestigio del triunfador y del vencido.

Se precisa una disposición psicológica y una conformación física no solo para la  acción circunstancial, sino también para la potación y uso de las armas que puede disponer el sujeto actuante.

Ahora bien, debemos considerar que el fin institucionalmente para el   que se ha preparado, obra determinadamente en el carácter especifico de su acción y conducta contrarrestarte la delincuencia armada para contrarrestar la delincuencia armada  y mantenimiento del orden civil.

El primero hace su principal recurso.

El segundo, su último recurso.

De aquí que podemos señalar entonces, que el policía como sujeto armado al servicio de la sociedad, es en esencia UN SOLDADO  DE LA PAZ interna del país, su presencia es para prevenir los conflictos, para evitar la violencia y la alteración  del orden  sociedad.

PERFIL DEL OFICIAL INSTRUCTOR Y SU INGERENCIA EN LA DISCIPLINA FORMAL

El oficial Instructor  es el pilar fundamental en la generación de la disciplina  formal, por cuanto es el encargadote producir un cambio en la conducta del aspirante a policía o futuro oficial, a través del proceso enseñanza-aprendizaje sobre las normas y procedimientos de la institución  formal.

Para  que la gestión  de oficial instructor sea eficiente, se requiere que este esté adornado de las siguientes características o atributos;

a)     Instruido, esto es, conocedor de las técnicas y procedimientos de la instrucción formal.

b)     Temperamento equilibrado

c)     Observador

d)     Sobrio en su manera de actuar

e)     Predicar con el ejemplo personal.

f)      Justo

g)     Detallista en extremo

h)     Inflexible en el cumplimiento de la aplicación de las normas y procedimiento que hacen a la disciplina formal.

i)       Preocupación constante por el subalterno respecto de todo aquello que le afecte

j)       Racionalidad en la imposición de tareas y castigos.

k)     Racionalidad humana y solidaria con sus subalternos.

EL CONTROL COMO ELEMENTO ESENCIAL DEL MANTENIMIENTO DE LA DISCIPLIAN FORMAL

La practica de la disciplina formal exige de un permanente y adecuado sistema de control por parte del oficial que ejerce mando directo sobre sus subordinado  o subalternos.

Este control debe estar orientado a exige la practica de las formalidades en forma correcta y a observar toda  omisión o deformación de estas. Esto último se aprecia con mucha frecuencia en el personal policial subalternos, la tendencia es a “DEJAR HACER, DEJAR PASAR” (lesse-faire).

La falta de control, es la principal causa de decaimiento de la disciplina, lo cual se traduce en definitiva en menor productividad, menor eficacia policial.

EL SENTIDO PERFECCIONISTA DEL OFICIAL INSTRUCTOR.

Este rasgo característico o cualidad del oficial instructor es de vital importancia en el mantenimiento de la disciplina formal. Por cuanto ello se traduzca en ejercicios correctamente ejecutados y por consiguiente brinda una buena imagen externa a la institución.

LA DISCIPLINA CONCIENTE COMO FIN.

ya se ha dicho que para el mantenimiento de la  disciplina formal, se requieren  de un control eficaz y eficiente sobre el personal policial sin el, invariablemente se  producirán resquebrajamientos en la disciplina, por ello, es importante el adoctrinamiento  permanente por parte del oficial instructor sobre el personal a su mando, con  el propósito de generar una disciplina formal consiente, esto es, que cada uno de los componentes asuma la responsabilidad de cumplir con sus obligaciones, sin que sea necesario el control sobre ellos.

La disciplina conciente debe visualizarse como un fin, tras el cual deben ir todos los miembros de la Institución. Sabemos que es una situación ideal, pero entre más nos aproximamos a ella, mejor va  a ser el  nivel de disciplina formal alcanzado.

Debemos tener presente, que la disciplina  conciente recién tiende a manifestarse en la etapa madura del individuo. Para los miembros de la institución  policial cuando han alcanzado los niveles altos de la jerarquía o cuando han cumplido con el 70% de su carrera profesional.

EL OFICIAL DE POLICIA COMO RESPONSABLE DE LA DISCIPLINA FORMAL.

La amenaza del LESSE FAIRE esta siempre latente, especialmente en las unidades operativas, por cuanto, en las unidades de formación no hay problemas.

De aquí entonces, que el mantenimiento de la disciplina formal es una responsabilidad incorporada en el ejercicio  del mando, es un principio general.

No podemos limitarnos tan solo a sindicar al Oficial Instructor como responsable absoluto de la disciplina formal. Es cierto que a éste le corresponde dar a conocer por primera vez las normas y procedimiento  de la disciplina  formal en las etapas formativas,  pero en el largo trayecto de la carrera  profesional, la mayor responsabilidad corresponde al oficial que. El ejerce mando en las distintas unidades operativas y servicios de la Policía; a él compete el mantenimiento y perfeccionamiento de esta disciplina formal. El ejercicio del mando exige en todo momento el cumplimiento del rol de Oficial Instructor.

CONCLUSIONES.

De la exposición  y análisis del presente  tema se deduce las siguientes conclusiones:

1.      la disciplina formal es efectivamente el soporte fundamental de una organización uniformada y jerarquizada  como la policía.

2.      en el ámbito de las organizaciones policiales, no todas las instituciones tienen una disciplina formal de carácter militar.

3.      en el  proceso formativo donde deben echarse los cimientos de la disciplina formal. Es aquí donde entra en juego la responsabilidad  del oficial instructor, en su gestión formadora de HOMBRE-POLICIAS.

4.      finalmente, la disciplina formal es un  componente de un sistema mayor que es el ejercicio del mando, concebido como una totalidad.