Desde tiempos remotos, la humanidad ha sentido la necesidad de dejar huellas perdurables. Nuestros antepasados lo hicieron en las paredes de las cavernas; nosotros, en cambio, lo hacemos en la memoria colectiva y en los hechos que construyen la historia.
De este modo, la verdadera historia de la ASO-COR “Marco Rosales” no se escribe a partir de fantasías, sino de acontecimientos reales, convicciones profundas y del trabajo silencioso de quienes soñaron con una asociación cimentada en la solidaridad, el compañerismo y la lealtad.
Hoy, al cumplir 31 años de vida institucional, la Asociación asume el reto de recopilar, preservar y plasmar su legado. Quizá, desde la eternidad, nuestro patrono —visionario, luchador incansable y ejemplo de entrega— nos impulsa a no postergar más esta misión. A su llamado se unieron coroneles de firme carácter, quienes compartieron el ideal de congregar a aquellos que consagraron su vida al servicio del país. Muchos de ellos, con legítimo orgullo, aún nos acompañan.
El nacimiento de una idea (1994)
La historia documentada registra que fue el coronel Rodrigo Rodríguez Marín quien sembró la primera semilla. Con visión clara y espíritu propositivo, concibió la creación de una organización que reuniera a los coroneles en servicio pasivo, fortaleciera sus lazos fraternos y diera continuidad al compromiso de servicio que distinguió su carrera policial.
29 de octubre de 1994
En esta fecha se llevó a cabo la primera reunión, realizada en su propia oficina. En ella fue designado presidente provisional, acompañado por los coroneles Wilson Quevedo, como tesorero, y César Madrid, como secretario.
Asimismo, se conformó la primera comisión encargada de elaborar el estatuto, integrada por los coroneles Julio Héctor Salazar Vera, Rodrigo Rodríguez Marín y Gustavo Vela Hervás.
Así nació formalmente el sueño que, con el paso del tiempo, se consolidaría como la Asociación de Coroneles de la Policía Nacional.
Un paso decisivo: la elección oficial (1995)
12 de enero de 1995
Con la asistencia de 24 coroneles, reunidos en el salón de actos de la Asociación de Policías en Servicio Pasivo “Mayor Sergio Pérez Velasco”, se celebró la primera Asamblea General Ordinaria.
Mediante voto personal y secreto, fue elegido presidente definitivo para el período 1995–1996 el Crnl. Dr. Rodrigo Rodríguez Marín, acompañado por el siguiente Directorio:
Vicepresidente: Crnl. Julio Salazar Vera
Secretario: Crnl. Carlos H. Morales Hidalgo
Como vocales principales participaron, entre otros, el Crnl. Marco Rosales Corella, cuyo nombre honra hoy a la Asociación.
De igual manera, se designaron los vocales suplentes, el Tribunal de Honor y la Sindicatura, conformando una estructura organizativa sólida, completa y comprometida con los principios institucionales.
El anhelo permanente: una sede propia
19 de enero de 1995
Durante una sesión ordinaria del Directorio surgió una preocupación que, a lo largo de los años, se ha mantenido vigente: la necesidad de contar con una sede propia.
Desde entonces se han conformado comisiones, presentado solicitudes, realizado gestiones y acudido a diversas autoridades. Sin embargo, hasta la fecha, este anhelo no ha podido concretarse.
Lo que nació como una aspiración en los primeros días de la Asociación se ha convertido hoy en una prioridad histórica y en un compromiso ineludible con las futuras generaciones de socios, así como con la memoria de quienes iniciaron este camino.
Los fundadores: pilares de un sueño colectivo
En la actualidad, la Asociación está conformada por 56 coroneles. No obstante, su origen se remonta a 30 visionarios cuyos nombres permanecen inscritos en los registros oficiales y en la memoria institucional.
Fueron ellos quienes creyeron en la idea, quienes dedicaron tiempo, voluntad y espíritu de servicio para edificar este espacio de unidad.
Entre los fundadores se encuentran:
Rodríguez Marín Rodrigo, Madrid Gallardo César, Arroyo Ramiro Aníbal, Silva del Pozo Luis, Recalde Chiriboga Julio, De la Vega Jaramillo José, Morales Vasco Jorge, Salazar Vera Héctor, Durán Arias Jaime (+), Isch Chiriboga Gustavo (+), De los Reyes Arias Gustavo (+), Flores Gavilánez César (+), Morales Hidalgo Humberto, Guerrero Ángel Benigno (+), Guerrero Rivas Julio (+), Gómez Mancheno Galo (+), Carrera Muñoz Luis, Londoño Negrete Jorge (+), Rosales Corella Marco, Félix Reyes Gustavo, López Herrera Segundo, Torres Palacios Miguel, García Espinoza Nelson (+), Von Reckow Rocha Alfredo (+), Camacho Estrella Rafael, Arteaga Landázuri Vicente, Saltos Martínez Ángel (+), Mosquera Carlos (+), Dávila Adriano (+), Vela Hervás Gustavo.
Cada uno de ellos aportó una pieza fundamental para construir lo que hoy es la ASO-COR. Algunos ya no están físicamente entre nosotros, pero su huella permanece viva en cada reunión, en cada actividad y en cada esfuerzo por preservar esta fraternidad.
Hoy, al mirar hacia atrás, la historia de la ASO-COR “Marco Rosales” no se limita a fechas o nombramientos. Es la historia de sueños compartidos, de liderazgo comprometido y de una hermandad que no se ha debilitado con el paso del tiempo.
Los fundadores trabajaron con entrega, superaron obstáculos y sentaron las bases de una institución que hoy honra su legado. A ellos debemos la existencia de esta Asociación; a nosotros nos corresponde escribir los próximos capítulos con la misma convicción.
Que esta reseña sea el inicio formal de una historia escrita con rigor, pero, sobre todo, un recordatorio permanente de que la unión, la lealtad y el compañerismo constituyen la esencia de esta noble organización.
La historia continúa… y somos nosotros quienes tenemos hoy la responsabilidad de honrarla.